mientras leen el mensaje. ¡Qué Dios los bendiga!

proporcionen paz a vuestros cuerpos, mentes y corazones.
Queridos, es hora de volverse para dentro de sí y dejarse bañar por la Paz que
existe ahí, en lo más íntimo de vuestro ser, donde las vicisitudes de una
realidad controlada por el ego no puede entrar.
vuestra divinidad, de exteriorizar ese estado maravilloso de gracia y, a través
de él, envolver todo el ambiente a vuestro alrededor, proporcionando la certeza
a todos, incluso para aquellos más incrédulos en relación a las cosas
espirituales, de que sí es posible mantenerse en ese estado y exteriorizarlo.
entonces, ha de deshacerse ante la sublime Paz de vuestro ser, y los pensamientos,
herramientas del ego, se disiparán y el silencio será total. Silencio que les permite entrar en un estado
más sublime, que les permite sentir el todo donde hay siempre posibilidades, el
silencio de donde se escucha la voz más íntima de Dios y, en Él poder fundirse.
para que entren en ese estado de silencio, ese estado que los deja
suficientemente lúcidos para tomar las mejores decisiones de sus vidas,
dándoles la certeza de que lo que escojan siempre estará apuntando en dirección
a la luz, pues la mente silenciosa permite escuchar la voz del corazón, ahí en
el fondo de vuestro ser, y cuando escuchan al corazón, no hay posibilidad de
caer y perderse.
dolor, pues el dolor, como lo saben, es una ilusión más, creada para
mantenerlos siempre pidiendo y así olvidarse de que el propio poder curador está
en ustedes, así como Dios.
maravillas de Dios, que por medio de su Infinita Bondad, les ofrece, siendo
Paciente y Amoroso con cada uno de ustedes, otorgándoles el tiempo necesario
para que puedan concluir vuestra jornada en la Tierra. Sean entonces pacientes
y amorosos con todos a su alrededor y así demostrarán que son hijos del Padre y
que viven su Verdad.
sobre ustedes mis bendiciones y los cubro a todos en mi Manto de protección,
porque YO SOY María, vuestra Madre.